Señor Sinay: Tengo 25 años. Hace un tiempo, jugando al T.E.G (juego de estrategia), advertí que en la vida real hacemos lo mismo. Destruimos al otro equipo para hacernos más fuertes hasta finalmente devastar a todos y ganar el juego. Me educaron para pensar en el prójimo. Pero los medios y la calle me muestran que ser solidario no es valorado, mientras sí lo son el poder y el dinero. Si crecen el individualismo y la competencia, ¿cómo terminará el juego?
Tomás Ithuralde
Hipnotizadas por el espejismo de una tecnología que progresa sin parámetros morales, amaestradas por modelos económicos dogmáticos (crecer sin importar cómo, consumir no importa qué), convencidas de que son lo que tienen y de que el poder permite tener, y asustadas por la falacia de que la escasez las determina, cada vez más personas se encierran en cápsulas herméticas, selladas por el egoísmo, para sobrevivir solas y cómodas, más allá de los otros o a pesar de ellos. Como en el juego que menciona nuestro amigo Tomás, se trata de pensar estrategias e implementar tácticas para ganar. Como advierte Zygmunt Bauman en Etica posmoderna, se tiende a olvidar que vivimos con millones de otros seres humanos, conocidos y desconocidos, cuya vida y acciones dependen de lo que hacemos, así como dependemos de lo que hacen. "Todo esto -dice Bauman-, ocurre a menudo de maneras que no comprendemos ni podemos anticipar".
Justamente por eso las nociones de moral, su conocimiento y su práctica, son necesarias hoy con más frecuencia y urgencia, como señala este pensador. La moral comprende lo que es bueno o malo para la supervivencia de todos. Si todos mentimos no hay verdad, si todos robamos no hay propiedad, si todos transgredimos las normas no hay ley, si todos matamos no hay vida. La moral nos recuerda que es imposible la supervivencia solitaria. Los actos morales no tienen propósito, valen por sí mismos, dan sentido a nuestra condición humana. Esta condición que se erosiona inexorablemente cuando se impone la idea de que todo (hasta los vínculos humanos) debe servir para algo, ser rentable, permitirnos ganar en un juego cuyo triunfador sólo obtendrá soledad en un mundo destruido..


Comments