Chains of habit are too light to be felt until they are too heavy to be broken."
--Warren Buffett,
American businessman and philanthropist
La mente es lo que desarrolla y dirige la estrategia.
La mente provee una imagen e instruye al cuerpo en los movimientos necesarios para actuar.
La mente es el observador que hace las decisiones acerca de la clase de autodiálogo que utilizamos cuando actuamos.
La mente controla nuestra fisiología.
La mente se hace cargo del control emocional.
La mente es la locomotora que conduce al tren!
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Chains of habit are too light to be felt until they are too heavy to be broken."
--Warren Buffett,
American businessman and philanthropist
septiembre 16, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
In preparing my letter to my college-bound daughter Samara, I found and created lots of quotes that I liked, but that didn't make the cut. Here are some of them.
This is Michael Josephson reminding you that character counts.
septiembre 16, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
13/09/2011 -

"Nacemos habiendo olvidado la mitad de la frase y nos pasamos la vida tratando de escribir, o recordar, la segunda mitad".
El naufragio es la situación del ser humano. Aspiramos a ser un orden, un cosmos, pero vivimos en la tensión del desorden, del caos.
El amor es siempre una segunda oportunidad en la que puedes ser más libre que en la primera. No somos un monólogo, siempre somos una polifonía. Me parece un gran error intentar conocerse a uno mismo sólo a través de uno mismo.
Casi dividiría la humanidad en dos tipos de personas, las que están pendientes de que el mundo les pregunte cómo están y las que le preguntan al mundo cómo está.
Siempre nos acompaña, está aquí mientras hablamos. La muerte forma parte de la vida, pero a menudo estamos muertos en vida, y la palabra que sintetiza la resurrección es ilusión.
La importancia del silencio, de la hospitalidad, de la conversación, de mantener un estado de alerta del espíritu, ser un poco felino: lento, lento, para ser el más veloz.
Para los griegos la ética, el ethos, era la construcción de tu carácter, y ese fue un descubrimiento fundamental: uno tiene que actuar no según la moral de los demás, sino según el criterio propio. Colectivamente vivimos en una sociedad en la que la gente prefiere mil veces estar en la grada juzgando que estar en la arena actuando.
Es el error en el que incurrimos en cada momento. Y el menor de ese error son las posesiones materiales, el peor son las morales y espirituales. Creo que una de las grandes dificultades que emanan de la ley de la sangre, que es la ley familiar, es que es un amor que a menudo se manifiesta como posesión.
No solamente se predica la posesión, sino la posesión inmediata. Hemos creado un monstruo, la sociedad, que está muy seguro de sus derechos y completamente ignorante de sus deberes.
El sentido de la vida es vivir de manera que el mañana tenga envidia del hoy. Nos vamos construyendo y hay que restituir a la vida lo que te ha dado multiplicado.
septiembre 12, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
09/09/2011 -Tengo 67 años. Nací y vivo en Nueva Zelanda. Estoy casado, tengo dos hijas y tres nietos. Creo que la evolución de la civilización está ocurriendo ahora. Un cuerpo humano está hecho de 50 trillones de células, el ser es una comunidad. Pasé de científico agnóstico a místico.

Foto: Àlex Garcia
Podemos cambiar
No se trata de un gurú de las pseudociencias, Lipton impartió clases de Biología Celular en la facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y más tarde llevó a cabo estudios pioneros de epigenética en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford que lo llevaron al convencimiento de que nuestro cuerpo puede cambiar si reeducamos nuestras creencias y percepciones limitadoras. El problema siempre es el cómo: cómo cambiar la información del subconsciente. En su libroLa biología de la creencia(Palmyra) recomienda métodos como el PSYCH-K. Y en La biología de la transformación (La esfera de los libros) explica la posibilidad de una evolución espontánea de nuestra especie.
Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso.
¿Del todo?
No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.
¿Qué significa eso?
La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.
¿Somos lo que vivimos y pensamos?
Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.
¿Y?
Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.
¿Es el entorno el que nos define?
Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.
Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.
Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.
¿Entonces?
Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.
Me suena a fórmula feliz...
Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...
¿La creencia?
Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.
¿Y eso por qué?
La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.
O creces o te proteges.
Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.
¿Qué significa prosperar?
Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.
¿La culpa de todo la tienen los padres?
Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.
Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.
Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.
¿Cómo detectar creencias negativas?
La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.
¿Debo doblegar a mi subconsciente?
Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.
septiembre 11, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
06/09/2011 - 00:23

Foto: David Airob
La solución eres tú
"Una mujer buena te hará feliz: la mala te hará filósofo", ironiza el swami (maestro) Parthasarathy y asiente el empresario Luis Daswani, pionero del vedanta en Catalunya y su palco del Camp Nou, donde da buen karma al Barça. El vedanta no es religión ni secta ni pide dinero ni fieles. Es una disciplina milenaria de raciocinio de la que beben tradiciones como la socrática, la aristotélica, la cristiana o la musulmana. De ella aprendo neutralización: para disfrutar más de la bebida, bebe menos (sirve para cualquier placer). Y me dice cómo localizar problemas: busca el problema en ti mismo –corrige tu actitud– y deja de echar la culpa a los demás. En ti está todo problema y toda solución.
Una cultura basada sólo en los derechos individuales no lleva a la armonía personal ni colectiva, porque, quien es educado en la convicción de que tiene derecho a todo siempre encuentra motivos para la queja.
¿Y no es así?
Al contrario: si vives convencido de que tienes todos los derechos, crees que la única razón de tu insatisfacción es que alguien no te los ha dado. Y de ese modo pierdes la oportunidad de tener responsabilidades. Y, por ello, eres desgraciado, porque pierdes el control sobre tu propia existencia.
¿Por qué?
Porque si sólo crees tener derechos, la causa de tu insatisfacción no está en ti mismo, sino en los demás, en algo que otros no te dan. Y, al pensar así, te conviertes en un niño mimado y dependiente al que por mucho que se le dé todo, siempre le faltará algo.
¿La cultura de los derechos es también la de la queja y la insatisfacción?
Exactamente. Por eso Occidente siempre se queja y por eso ustedes siempre están insatisfechos por mucho que tengan.
Ahora tal vez tengamos motivos.
Todo está relacionado. La cultura de la queja es la razón de la decadencia de Occidente. Porque, además de insatisfechos, esa cultura de los derechos individuales sin ninguna responsabilidad social también los hace a ustedes egoístas e improductivos.
También esa cultura nos hacía –hasta ahora– más prósperos que nadie.
El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y cuando, por fin, en la India y Asia nos hemos liberado de su colonialismo, nuestro sentido de la responsabilidad nos ha permitido volver a ser prósperos.
¿Cómo?
La India y toda Asia y sus sociedades colectivistas están basadas en el sentido del deber hacia los demás: el pueblo, la familia, la sociedad. Por eso ahora ya estamos compitiendo con ustedes en el terreno económico.
No sé si veo la relación...
Una sociedad como la occidental, basada en la continua reclamación de derechos, los condena a la queja. Y los culpables siempre son los demás: el Estado, el empresario, tu familia, los políticos, el municipio... Pero lo peor es que, de ese modo, dejas la responsabilidad de tu vida a alguien que no eres tú. Tú deberías ser, en cambio, quien decidiera sobre tu propia satisfacción.
¿Cómo recuperas la iniciativa?
Dando. Basando tu vida en las obligaciones y las responsabilidades. Eso volvería a hacerlos más productivos a ustedes los occidentales. Porque, para que te den algo que crees merecer, sólo tienes que ser lo suficiente insistente y hasta quejica, y tal vez te lo acaben dando. Pero para poder dar algo a los demás, antes tienes que haberlo producido y creado, y después ser generoso.
Dar no es la cultura imperante aquí.
Si fundas tu existencia en la responsabilidad y la generosidad de dar, recuperas el control sobre tu propia existencia. Porque dar depende sólo de ti; recibir te pone a merced de los demás. Si fundas tu familia sólo para recibir amor y derechos, nunca obtendrás bastante y acabarás abandonándola.
¿Por qué?
Porque el único modo de lograr tener una familia duradera es vivir para dárselo todo. Mi única mujer y yo llevamos 58 años casados...Y felices. Porque nunca pensamos en lo que nos debe el otro, sino en lo que podemos darle a él y a nuestros hijos. El día en que piensas más en lo que recibes que en lo que das, la familia deja de tener ningún sentido. Nunca te dará bastante.
¿Esa actitud requiere tener religión?
Es universal y eterna en el ser humano que se conoce. Las civilizaciones que progresan están fundadas en la generosidad, en personas que trabajan, crean y dan a los demás.
Adam Smith creía que los egoísmos individuales arbitrados en mercados eficientes crean prosperidad colectiva.
Ese tipo de actividad puede darte prosperidad, pero no paz interior. No es que la prosperidad sea mala en sí, pero si no va acompañada de crecimiento interior, no satisface a nadie. Al contrario, esa hiperactividad te estresa, y te vuelve engreído e intratable.
¿Por qué?
Porque el único placer real que da ganar algo es poder compartirlo. Lo descubre el vedanta desde hace milenios. Y de él bebieron Platón, Sócrates, Jesucristo y Mahoma. Y miles de maestros de todas las culturas.
¿En qué consiste?
No hace falta una fe ciega ni ascetismo ni grandes revelaciones. Llegará a esa verdad por su propio sentido común. No se trata de ser santo, sino simplemente sensato.
¿Disciplina mental?
Madurez. Y no me refiero a la acumulación de conocimiento, sino a sabiduría vital. El placer, por ejemplo, lleva aparejado el desplacer. Si usted bebe por placer, acabará sufriendo por la bebida, a menos que aprenda a controlar su deseo –es la neutralización– y madure hasta descubrir que beber menos es la mejor forma de disfrutarlo más.
También depende de con quién bebas.
La causa de una relación mala no está en el otro, sino en tu propia actitud. El defecto no está en el amigo, el coche, la casa, la esposa... sino en ti mismo, en tu actitud hacia ellos. Todo conflicto de relación es una oportunidad para estudiarte y corregirte. Antes de quejarse de los demás, estúdiese y verá que el problema está en usted.
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septiembre 08, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Ayer escribía Manuel Escudero, DG de la Deusto Business School (a la que tengo el privilegio de pertenecer desde sus inicios) un artículo muy clarificador, “Trazos de una realidad global desconcertada”, que es el siguiente:
“Vivimos una nueva realidad global que trastoca los caminos trillados. Merece la pena describir sus rasgos -aquí se apuntan 10-, en la confianza de que, al verlos en conjunto, quede claro que más que una era de cambios estamos viviendo realmente un cambio de era.
Estos son algunos de estos rasgos nuevos de la realidad:
1. Los poderes públicos se están "encogiendo". Una gran parte de los problemas que experimentamos en nuestra vida diaria no pueden ser abordados aisladamente por cada país (el problema de la deuda soberana o la regulación de los mercados financieros, terrorismo global o cambio climático). Esto plantea el problema de los límites de la democracia: resulta difícil al ciudadano dar el voto a cualquier opción política, sabiendo que su capacidad para resolver problemas está más que restringida.
2. Además, durante la segunda mitad del siglo XX aprendimos que el crecimiento ilimitado del sector público no resuelve todos los problemas. Esto no significa que las políticas públicas son innecesarias. El supremo objetivo de la política (Philip Petit) es la libertad, entendida como la erradicación de todo tipo de dominación ejercida por unos individuos sobre otros. Es necesaria la intervención del Estado para ayudar a la gente a sacudirse las dominaciones que padece, pero también es necesario prevenir los abusos públicos a través de una democracia mucho más deliberativa y disputativa.
3. Mientras los poderes públicos democráticos muestran sus limitaciones, el poder de las empresas globales se ha incrementado en la última década, como resultado de la globalización, las desregulaciones y las privatizaciones. Si las empresas del Fortune 500 fueran un país (datos de 2010), serían el segundo más grande del mundo, con el equivalente a dos tercios del PNB de Estados Unidos, y el doble que Japón o China. Y esto plantea el problema de a quién rinden cuentas los nuevos poderes globales.
4. En parte como respuesta espontánea al aumento del poder de las empresas globales, ha surgido la tendencia internacional de regulación social de la empresa por parte de un número creciente de grupos afectados: la sostenibilidad, responsabilidad social corporativa, ciudadanía corporativa. Parece que las empresas comienzan a atenerse a ciertos estándares de conducta social, medioambiental y de gobernanza, haciendo entrever un nuevo papel de la empresa en el siglo XXI como institución económica con impactos positivos en la sociedad y en la arena global. Sin embargo, la tendencia no está consolidada y, además, las instituciones financieras de inversión no la han aceptado aún en su mayoría.
5. También ha cambiado un aspecto extraordinariamente importante de la fábrica social: la generación de legitimidad. La legitimidad -la licencia moral para operar- proviene de la opinión pública (Habermas). Pero en nuestros días la opinión pública no es solamente generada por los medios locales-nacionales de comunicación sino, sobre todo, por las redes sociales globales: una cantidad exponencialmente creciente de análisis, opiniones, comentarios y enlaces generados por los propios usuarios. A través de Internet y sus plataformas (Twitter, Linkedin, Facebook, Google, blogs, etcétera), un número creciente de ciudadanos de a pie se han convertido en una poderosa fuente de reflexividad (Giddens), de creación rápida de estados de conciencia y de legitimidad tanto para los poderes públicos como para los privados.
6. A este hecho se le añade otra evidencia complementaria: las redes sociales se están revelando como un poderosísimo multiplicador y facilitador de la intervención masiva de los ciudadanos corrientes en la agenda pública. Los últimos seis meses nos han mostrado abundantes ejemplos: la primavera árabe, el 15-M en España, las manifestaciones masivas en Tel Aviv o los disturbios en Reino Unido y la respuesta ciudadana a los mismos.
7. Estas tendencias se han agudizado con la crisis económico-financiera de 2008. En primer lugar, las instituciones de inversión financieras globales, hedge funds, fondos de inversiones y fondos de pensiones, flanqueados por agencias privadas de calificación, han creado una situación realmente inédita: las mismas instituciones que originaron la crisis en primer lugar, que han salido indemnes y económicamente reforzadas de la misma, han puesto contra las cuerdas a instancias democráticas como Estados Unidos o Europa.
8. Las restricciones presupuestarias y el desempleo se han combinado para producir la mayor desigualdad de rentas registrada en toda nuestra vida. En España, más de un millón de familias tienen a todos sus miembros en el paro. La desigualdad de rentas en Estados Unidos es la mayor desde que el Census Bureau comenzó sus estadísticas en 1967. En ese mismo país, la renta de trabajo de los que hacen más de 50 millones al año era en 2008 de 91,2 millones de dólares, pero en 2010 pasó a la escalofriante cifra de 518,8 millones. Esos 74 estadounidenses ganaron con su renta salarial el equivalente a lo que ingresaron los 19 millones de compatriotas con peores salarios. Al mismo tiempo, las grandes empresas globales nos recuerdan cada día que están obteniendo beneficios notables a pesar de la crisis. Si otra vez consideráramos a las empresas del Fortune 500 como un país, sería uno de los países con mayor crecimiento en 2010, por delante de China o India.
9. La crisis, finalmente, ha revelado otro nuevo y determinante rasgo: un mundo multipolar en el que nuevas potencias económicas irán afirmando su voz. Esto conducirá tarde o temprano a una nueva realidad multilateral global, tanto en el plano económico como en el político. No es descabellado pensar que estamos en la antesala de un nuevo acuerdo monetario internacional, que ancle el sistema a una cesta de monedas y no solamente al dólar y que, idealmente, también termine por acordar una regulación de las instituciones financieras de inversión. Pero, cuando esto ocurra es posible que no todo nos resulte cómodo: India, China, Brasil o Rusia pudieran traer ideas y sugerencias no muy familiares para los que hasta el momento vivimos en el epicentro de la globalización.
10. Y como último rasgo inescapable, existen otras crisis, menos mencionadas, pero también determinantes. Vivimos en un planeta muy poblado (Jeffrey Sachs) en el que los cuatro pilares del crecimiento humano están sujetos a cuellos de botella crecientes: junto a la amenaza de un rápido cambio climático, existen 1.000 millones de personas con riesgo de desnutrición, 1.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable, y 1.800 millones no tienen acceso a la electricidad... Y estas cifras no son sino el anuncio de las crisis de seguridad alimentaria, de agua y de energía que seguiremos experimentando intermitentemente en el futuro.
Ante este cambio de era caben dos posiciones intelectuales: la más natural es el desconcierto, y el sentimiento de impotencia. Pero también cabe el convencimiento de que una tarea primordial de gran significación social hoy es que los investigadores sociales, políticos y económicos se desapeguen de las creencias prevalentes y hagan un esfuerzo para ver la realidad tal y como es, con la esperanza de, al menos, acertar a hacer preguntas relevantes.”
Una reflexión muy poderosa sobre lo que está pasando. En un mundo multipolar, de poderosas multinacionales, mengua del poder público, redes sociales indignadas y un planeta poblado y recalentado, las escuelas de negocios han de jugar un papel muy diferente al que les dio el éxito durante la segunda mitad del siglo pasado. Necesitamos poderosas preguntas para la reflexión e ilusionantes retos para la acción.
Publicado por Juan Carlos Cubeiro en Hablemos de talento
septiembre 03, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
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