"Trabaja cuando quieras y donde quieras, pero haz tu trabajo.” Tim Ferris
La mente es lo que desarrolla y dirige la estrategia.
La mente provee una imagen e instruye al cuerpo en los movimientos necesarios para actuar.
La mente es el observador que hace las decisiones acerca de la clase de autodiálogo que utilizamos cuando actuamos.
La mente controla nuestra fisiología.
La mente se hace cargo del control emocional.
La mente es la locomotora que conduce al tren!
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"Trabaja cuando quieras y donde quieras, pero haz tu trabajo.” Tim Ferris
junio 12, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (1)
En casa
Artículo de
Medio ambiente | 11/06/2011
Toni se despierta a las siete de la mañana sobresaltado por las entrecortadas imágenes de una pesadilla que trae a su mente un enemigo irreconocible. Pero pronto se pone en marcha al recordar el ajetreado día que le espera. Enciende la lámpara de su habitación y cobra conciencia de que, con ese gesto, está poniendo en marcha el engranaje diario que ata el transcurso de la vida cotidiana al consumo de energía. Encender la luz en casa o poner en funcionamiento un electrodoméstico es hacer un clic de esa fotografía que deja constancia de nuestra aportación más o menos involuntaria a la contaminación.
Es decir, que para el simple gesto de dar la luz, utilizamos electricidad generada en centrales térmicas de carbón que contaminan el aire; de ciclo combinado (que utilizan el gas natural), que también provocan gases que calientan la atmósfera; o energía nuclear (un 20% de la electricidad total que consumimos) cuyo rastro queda en forma de residuos radiactivos que hay que confinar cientos de años. Desde que las nucleares funcionan en España ya se han producido casi 3.100 toneladas de combustible (uranio gastado), el equivalente a 70 gramos para cada español. La electricidad para usos exclusivamente domésticos supone 400 kilos de CO2 por persona y año.
Agua
“Suerte que, cada vez, se está fomentando más la energía eólica y la solar...”, se consuela Toni antes de entrar en el lavabo. La imagen de la ducha, el váter y la visión del grifo al acercarse a él para enjuagarse la boca le hace reparar en la ingente cantidad de agua que consume y cómo la ensucia: el jabón, el champú... Y de pronto recuerda el susto de la última factura del recibo del agua. Buena parte del importe corresponde a tasas de saneamiento, un concepto que supone para el ciudadano medio de una gran ciudad española el pago de 25 euros al año, que se destinan a depurar las aguas residuales de los ríos. Un ciudadano consume una media de 107 litros de agua diarios en Barcelona, y algo más de 130 en Madrid. Darse una ducha representa un consumo de entre 15 y 20 litros de agua.
Residuos
En la cocina toma un vaso de leche, unas tostadas y un zumo de naranja, cuya piel tira al cubo bajo el fregadero. No para de generar basura, piensa. En las sociedades occidentales comemos sólo un poco más (en peso) de alimentos que hace un siglo, pero no paramos de multiplicar la producción de desechos de todo tipo. ¿Por qué? “Es la consecuencia del transporte de alimentos y mercancías a distancia. Al cuerpo humano le da igual una manzana de Lleida que un kiwi de Nueva Zelanda, pero el impacto ambiental de este último transporte es muchomayor en términos de residuos, consumo energético o emisiones”, dice Víctor Mitjans, coordinador de estudios de la Fundación para la Prevención de los Residuos. “Haré la guerra a los artículos de usar y tirar, no usaré las bolsas de un sólo uso, compraré a granel, iré a hacer la compra con carrito o cesto, hace examen de conciencia...”, piensa Toni. Las áreas urbanas españolas generan 1,5 kg de basura doméstica por persona y día.
Polución
Ante tanta autocrítica matinal, a Toni se le echa el tiempo encima: no llegará la oficina a la hora. Y decide que lo mejor es coger su vehículo particular. No es ningún coche ejemplar, sino un diésel comprado hace diez años, de esos que empezaron a ser cuestionados tras los últimos episodios de contaminación en Madrid y Barcelona por sus altas emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas. ¿Impedirán que entren al centro urbano por su alta contaminación? ¿La solución será comprar un coche eléctrico? “La gente no relaciona el uso del automóvil con el empeoramiento de la calidad del aire en la ciudad. Madres y padres dejan a veces el coche encendido, en el punto muerto, cinco o diez minutos mientras dejan el niño en el colegio”, se queja Dolores Romano, que fue presidenta de Greenpeace. Barcelona y Madrid rebasan loslímites máximos de polución exigidos por la UE. En sólo un trayecto de diez kilómetros el coche de Toni emitirá 1,6 kg de CO2. Si la polución por partículas se redujera en el área a Barcelona a sólo 20 μg/m3, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) –ahora es el doble–, se registrarían 3.500 muertes prematuras menos al año por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, según estimaciones de Jordi Sunyer, codirector del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (Creal). Las partículas ultrafinas con un diámetro igual o inferior a 0,1 micras pueden atravesar los alveolos pulmonares y llegar a la sangre. “Son las que producen enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares”, dice Xavier Querol, investigador del CSIC.
Comida
A la hora de la comida, el debate entre los compañeros de trabajo de Toni gira en torno al excesivo consumo de carne. La FAO sostiene que el 18% de las emisiones de gases invernadero proceden del sector ganadero. La generación de gases vinculados a la producción de carne y las emisiones de metano en las granjas agravan el calentamiento, por lo que diversos expertos han pedido reducir un 10% el consumo de carne para disminuir emisiones. La industria agroganadera se ha convertido en un engranaje que transforma plantas y vegetales en proteína animal, con lo cual necesita mucha energía (para fertilizantes o piensos, o para las cosechadoras). Para producir un kilo de carne de vacuno se requieren nada más y nada menos que diez kilos de cereales, y para engordar al cerdo y disponer de un kilo de esta carne se precisan seis kilos de grano. Además, las granjas son un foco de metano, un gas de efecto invernadero veinte veces más potente que el CO2. La doble fermentación, gástrica e intestinal, de los rumiantes y la generación de sus desechos son los principales emisores de gases invernadero en la ganadería. “Hay que recuperar un modelo de producción que nos encauce hacia una dieta equilibrada y sensata”, dice Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, favorable al regreso a formas de producción ganadera más racionales y de proximidad.
Compras
Toni acaba de trabajar a las 7 de la tarde y se va rápido para poder comprar un vaquero. Mira la etiqueta, y sólo encuentra información parcial. Nadie le cuenta que el algodón ha sido cultivado en Uzbekistán; que el hilado, el tejido y la manufactura proceden de Túnez, y que una compañía española lo ha importado en barco. ¿Cuánto CO2 se ha puesto en la atmósfera en este proceso? Según un estudio de la Agencia de Medio Ambiente y Gestión de la Energía de Francia (Ademe), el resultado de un proceso productivo como este es que vestir ese pantalón vaquero comporta, incluyendo los lavados y planchados, una emisión de 44 gramos de CO2 al día (si es usado una vez a la semana durante cuatro años). Esto, al cabo del año, equivale a recorrer 100km a bordo de un coche con emisiones medianas.
Viajar
De regreso a casa, Toni hojea la revista de una agencia de viajes. Se debate entre pasar el verano en el parque nacional del río Riaza, en Segovia, o atreverse con un viaje ansiado a Guatemala, para conocer la vieja cultura maya. Repasando otra revista observa que si viaja de Barcelona a Madrid en AVE, sus emisiones son 7,8 kg de CO2, mientras que si hace viaje en solitario en coche supondría 63 kg de CO2, y en avión, 71 kg de CO2, según los estudios de Alberto García, ingeniero de la Fundación Ferrocarriles Españoles.
“Nuestra principal contribución a la contaminación del planeta se deriva del transporte y la climatización. Pero el tercer gran bloque corresponde a un consumo que refleja nuestro estilo de vida: el tipo de ropa que llevamos, la clase de comida que ingerimos o el modo de viaje en vacaciones que elegimos”, señala Jordi Miralles, director de la Fundación Terra. Generamos contaminación y emisiones de gases por actividades y desplazamientos que nos resultan obligatorios; y tenemos una capacidad de incidencia relativa sobre el consumo de energía en el hogar, pues esta depende sobre todo del modo en que se edificó. Pero gran parte de las emisiones de carbono provienen de las opciones escogidas en la demanda como consumidor, que pueden conducir a una mayor o menor demanda de recursos. “No es lo mismo disfrutar del tiempo libre estando en el campo que corriendo en una pista de karts”, resume Miralles.
Un estudio efectuado en Gran Bretaña (por Carbon Trust), que calculó las emisiones de una persona asociándolas a los hábitos cotidianos, concluyó que el 20% de las emisiones son atribuibles al creciente sector del entretenimiento y el ocio (comer fuera, viajes por ocio, salidas del fin de semana). La proliferación de bienes y servicios no se corresponde, sin embargo, con un incremento de la satisfacción de la necesidad del ser humano. ¿Es nuestro peculiar modo de vida el que está detrás de tantos focos de contaminación? “La prolongación de jornadas laborales suele ir asociada al logro de un mayor crecimiento de la producción y del consumo, lo que significa mayor agotamiento de los recursos y una mayor degradación ambiental”, según opina Giorgos Kallis, investigador de ciencias ambientales del Institut de Ciència i Tecnologia Ambiental de la UAB-Icrea. ¿Tabajar menos contribuiría a contaminar y deteriorar también menos el planeta? Al menos, así los propugnan los partidarios de la simplicidad voluntaria.
Hogar
En el hogar, la contaminación está presente en múltiples focos de exposición a productos químicos. El formaldehído, una sustancia química cancerígena, se libera de los tableros de madera contrachapada y aglomerada (muebles). Los parabenos, usados en la formulación de cosméticos y productos de higiene personal (champús, cremas para baño…) han sido puestos en la picota por su potencial efecto como disruptores endocrinos (que pueden provocar infertilidad y enfermedades hormonales). Y los pirorretardantes bromados, que se añaden a los aparatos eléctricos y electrónicos así como en determinadas prendas o espumas, para reducir el riesgo de incendio y ralentizar su combustión, también son tóxicos. El resultado es que la primera fuente de exposición de los niños a productos tóxicos es el polvo de los hogares.
“Nos han hecho creer que las sustancias tóxicas son inevitables, pero siempre es posible encontrar soluciones alternativas menos peligrosas”, indica Dolores Romano, responsable de riesgo químico del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (Istas). Estudios sobre cáncer de mama efectuados en EE.UU. indican que hay una mayor incidencia entre las mujeres que utilizan más cosméticos o que utilizan más productos de limpieza, añade. “A veces, limpiar más y más frecuentemente no comporta dejar la casa más limpia, sino que lo que estás haciendo es intoxicar más el hogar”, agrega. Fruto de las presiones contra las sustancias tóxicas que realizan institutos como Istas, la UE acordó prohibir los biberones de plástico que lleven el componente bisfenol A por sus posibles efectos perjudiciales para la salud de los niños (como disruptor endocrino) a partir del 1 de junio, aunque no se ha prohibido aún su uso en envases. Dolores Romano cree que aún hay un largo camino. “Podemos encontrar sustancias tóxicas en muchos bienes de consumo y productos presentes en los lugares de trabajo”, agrega. Istas ha pedido al Ministerio de Sanidad que se prohíba la exposición de trabajadoras embarazadas y lactantes a productos cancerígenos, como por ejemplo, el riesgo de inhalación de benceno de las empleadas de gasolineras.
Cuerpo
Por la noche, en la cocina, Toni decide hacer una comida frugal, a base de fruta y verdura, aunque se entretiene en limpiarlas con agua, siguiendo la recomendación que un día oyó en la televisión, para eliminar los insecticidas. ¿Los contaminantes que vertemos al medio ambiente regresan a nuestro interior? “Nuestro cuerpo se ha convertido en un depósito de contaminantes desde que hace pocas décadas adoptamos el actual modelo hiperconsumista. Y esa contaminación se produce mediante el aire que respiramos, lo que bebemos y comemos cada día, especialmente a través de las grasas de los alimentos de origen animal, lácteos, carnes o pescados”, dice Miquel Porta, investigador del Institut Municipal d’Investigació Mèdica de Barcelona. El 100% de los ciudadanos catalanes tienen al menos tres compuestos tóxicos persistentes en su organismo, según el mayor estudio realizado hasta la fecha en España, coordinado por Porta, e incluso el 72,5% de la población acumula 10 o más contaminantes. Y eso que sólo se analizaron 19 compuestos químicos. “Hemos detectado el pesticida DDT en el 88% de la población, pese a que han pasado 30 años desde que se prohibió en España: así de persistentes son estos en nuestra sociedad y en el cuerpo”.
Porta indica que es habitual que una persona acumule en su cuerpo 40 o más agentes tóxicos. En 155 voluntarios del Reino Unido se llegaron a detectar 49 sustancias en una persona (de un total de 78 analizadas). Para él no es sorprendente que haya tanta enfermedad en personas que no han cumplido ni mucho menos los 80 años. “Las personas no vivimos en una fortaleza invulnerable, protegidos de los ataques ambientales por una red mágica. Somos parte del medio ambiente”, agrega Porta, que reclama políticas activas ante los riesgos ambientales. Toni se va a dormir; y en realidad piensa que la estrecha compañía de tantos contaminantes es, a veces, una pesadilla.
junio 12, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (1)
Salud | 09/06/2011 -
JUDITH MARTÍNEZ
Después de licenciarse en biología, Elisenda Pomares realizó estudios de segundo ciclo de tecnología de los alimentos. Profesionalmente ha estado trabajando como técnico comercial para grandes empresas del sector de la dietética y la alimentación funcional. En su blogNutritecnia encontramos información sobre la tendencia al alza en el mercado de losproductos funcionales, así como de los avances en la regulación del sector, que propiciarán la transparencia que el consumidor necesita.
¿Qué es la alimentación funcional?
Los alimentos funcionales son aquellos a los que se ha añadido una aportación extra de sustancias como pueden ser: minerales, vitaminas, fibras, antioxidantes, entre otros componentes biológicamente activos, para cumplir una determinada función, normalmente mejorar la salud. Pero no sólo consiste en añadir, sino a veces en quitar o sustituir, como en el caso de los azúcares y grasas de los productos light, diet o zero.
¿Nos olvidamos entonces de la dieta mediterránea?
Tanto la dietética como la alimentación funcional – que viene a ser lo mismo, pero en el primer caso, nos referimos a comprimidos y cápsulas -, están pensadas para aquellas personas que necesitan un aporte nutricional, o en otros componentes extra: mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, atletas, personas con problemas de colesterol que necesitan adelgazar…
Seguiremos con una dieta equilibrada…
Sí, lo mejor es seguir una dieta que contenga una buena proporción de proteína animal y vegetal, así como de hidratos de carbonos, y pequeñas cantidades de grasas de calidad, nada de grasas trans que contienen la bollería industrial o los platos precocinados.
¡Pero si nadie tiene tiempo para cocinar!
Los alimentos deben ir del huerto al plato, cuanto más naturales, mejor. Repito, los platos precocinados son muy pobres en nutrientes y si abusamos de ellos, entonces necesitamos aportaciones extras.
¡Bingo!: hay que comprar alimentos funcionales.
En el súper, podemos encontrar yogures con probióticos añadidos, leches enriquecidas con vitaminas A y D, margarinas con fitoesteroles, galletas y cereales con ácido fólico, zumos con omega 3… Cada vez hay más alimentos enriquecidos que supuestamente nos ayudarán a equilibrar nuestras carencias y mejorar nuestra salud.
Como los que ayudan a regular el tránsito intestinal…
Falso. Según la EFSA (European Food Safety Authorisation) los estudios clínicos presentados no son suficientes para demostrar que las bifidobacterias que contienen estos yogures ayuden a regularlo. De hecho, la empresa ya ha cambiado sus anuncios publicitarios y ahora ya no hablan de esta función.
En la despensa de mi madre nunca falta la leche enriquecida con omega 3.
También se lo han cargado. Las cantidades de estos ácidos grasos que añaden tanto en leches como en margarinas no es suficiente para notar sus beneficios.
¡Hay que comer sardinas!
Y atún. Es la mejor forma de obtener omega 3, un tipo de grasas muy beneficiosas para el sistema cardiovascular. Ahora también se ha puesto de moda enriquecerlo con isoflavonas, un componente de la soja que supuestamente ayuda a compensar los síntomas de la menopausia. Hay que esperar que la EFSA lo reconozca…
¡Más vitaminas!
La K2, para mejorar el sistema cardiovascular, así como la osteoporosis.
¿Qué más debemos saber?
El interés por la salud está propiciando que los fabricantes vayan añadiendo cada vez más este tipo de componentes a sus productos. Es una forma de diferenciarse del resto. Pero no hay que temer, porque habrá más información y no podrán engañarnos.
junio 10, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (1)
Ralph J. Cicerone es un científico especialista en química atmosférica y cambio climático. Pero además, preside la prestigiosa y muy activa Academia Nacional de Ciencias (NAS) de Estados Unidos, un organismo con el que cuentan la Administración y los políticos de ese país siempre que buscan asesoramiento o valoración científica de cualquier asunto. "Hacemos cada año unos 200 informes que nos piden desde la Casa Blanca, el Senado, el Congreso, la NASA o los Institutos Nacionales de Salud", explica Cicerone. Él mismo presidió el comité que hizo, hace una década, uno de los más famosos informes de la Academia: el que pidió el entonces presidente George W. Bush acerca del cambio climático y cuya conclusión no fue precisamente la que deseaba la Casa Blanca. Cicerone, de 68 años, ha estado en Madrid, invitado por la Fundación Ramón Areces, para dar una conferencia sobre los últimos indicadores del cambio climático en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
"Hay que controlar la investigación emprendedora en las universidades"
"Obama ha sido muy generoso con la I+D en tiempos difíciles"
"El mar subirá este siglo más de un metro, en parte por el deshielo"
"No hay forma de que los científicos puedan mentirse unos a otros"
Pregunta. Estados Unidos es la primera potencia científica mundial, pero en los últimos años la presión de varios países asiáticos es muy fuerte en I+D. ¿Cómo ve el panorama?
Respuesta. La competencia, por un lado siempre es preocupante, pero por otro es buena porque hace que todo el mundo haga las cosas mejor. En EE UU tenemos que darnos cuenta de que la competencia mundial en ciencia es ahora más fuerte que nunca y tenemos que estar preparados para trabajar en esta situación.
P. ¿Y qué estrategia se ha de seguir?
R. Todavía mucha gente piensa que somos los mejores en todo y no es verdad: de hecho, creo que en algunos campos de física está mejor Europa, aunque somos los más fuertes en casi todas las áreas de biomedicina. Lo que tenemos que hacer es ser excelentes en unos campos científicos pero asegurando a la vez que somos lo suficientemente buenos en todos los demás para comprender cualquier avance brillante que surja en cualquier parte.
P. Su país tiene mucho éxito en la transferencia de conocimiento a la economía. ¿Cuál es el truco?
R. Es algo que se da... Muchas universidades son fuente de estímulo y a su alrededor surgen las actividades emprendedoras. Hay que ser muy respetuoso con esas actividades orientadas a la comercialización, pero también es importante controlarlas: hay que garantizar, por ejemplo, que si un laboratorio está dedicado a la formación de los alumnos se debe utilizar para eso, no para trabajar para las empresas.
P. ¿Está sufriendo la ciencia en EE UU recortes de dinero?
R. Solo ahora un poco, pero hace dos o tres años, cuando empezó la crisis, el Gobierno tomó medidas de estímulo de la economía y parte de esa financiación fue a la investigación. El presidente Obama y el Congreso apoyan realmente la I+D y han sido muy generosos con la ciencia en tiempos difíciles. Ahora habrá algunos pequeños recortes, y me preocupa porque mucha gente joven que está empezando su carrera científica puede sufrir el efecto.
P. ¿Sobre qué temas se consulta a la NAS desde las instancias gubernamentales?
R. Por una parte se nos consulta en la preparación de leyes o reglamentos con una vertiente científica, como agua potable, nutrición, irrigación en zonas secas, sobre sistemas de alerta de tsunamis... Otras consultas versan directamente sobre política científica: qué áreas de investigación hay que apoyar, qué infraestructuras son necesarias, etcétera.
P. ¿Se toman los políticos en serio los informes?
R. Muy a menudo siguen nuestras sugerencias. Yo diría incluso que los informes de la Academia tienen ahora más influencia que en el pasado.
P. Uno de sus informes más famosos fue el realizado sobre cambio cimático a petición de la Casa Blanca hace una década.
R. Presidí aquel comité. Se nos preguntó si el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) era riguroso, sobre la elaboración de sus informes, sobre las incertidumbres del cambio climático, etcétera. Creo que en la Casa Blanca no había una posición unánime: algunos miembros del Gobierno querían ser más agresivos ante el problema del calentamiento, pero la mayoría, incluido el presidente Bush, no lo creía y, sobre todo, no quería continuar con el Protocolo de Kioto. La conclusión de nuestro informe fue que el cambio climático era un hecho.
P. ¿Qué novedades habrá en el próximo informe del IPCC?
R. Será mucho más preciso sobre la subida del nivel del mar, que se está produciendo más rápido de lo esperado. El informe anterior, el de 2007, decía muy poco al respecto, pero ahora hay mucha seguridad: el nivel del mar subirá más de un metro este siglo y, en gran medida, debido a la fusión de los hielos de la Antártida y de Groenlandia. En los últimos años la tasa de pérdida de hielo se está acelerando. Otro aspecto novedoso será el de los episodios de lluvias especialmente fuertes en las zonas húmedas, que serán más frecuentes. Las pruebas del cambio climático son cada vez más sólidas, más consistentes.
P. La Antártida se tocó marginalmente en el anterior informe del IPCC.
R. Sí, pero ahora hay muchos más datos. Se está viendo que aunque allí las temperaturas son muy bajas, el océano que rodea el continente aporta calor y sus aguas se están calentando -aunque muy despacio-, provocando la rotura de la costa helada por la parte inferior, con el consiguiente desplazamiento de los glaciares hacia el mar.
P. En los últimos tiempos han arreciado las críticas al IPCC.
R. A veces me sorprende lo iracundos, lo violentos que son algunos de los críticos. Hacen acusaciones de fraude y no entiendo de dónde salen, porque no hay forma de que los científicos puedan mentirse unos a otros, especialmente cuando la cuestión es tan importante. Las investigaciones se repiten y se comprueban, así es como funciona la ciencia. Por ejemplo, recuerde el lío de los correos electrónicos de la Universidad de East Anglia: había chismorreos entre científicos que nunca debieron producirse, pero se revisó toda su investigación y los hechos científicos y todo es correcto, no hay fraude alguno.
P. ¿Hay muchos oponentes al cambio climático en EE UU?
R. Hay que diferenciar entre los hechos científicos y las actuaciones políticas y los intereses económicos. Creo que la mayoría de la gente entiende que el cambio climático está produciéndose ya, pero otra cosa es hablar de impuestos o costes energéticos, de la necesidad de transformar la economía... Ahí es donde hay más posturas diferentes.
junio 08, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
junio 05, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
31/05/2011 - 01:42

Foto: Marc Arias
Relaciones públicas
José Daniel Barquero se formó en Estados Unidos con Edward Bernays, consultor considerado uno de los hombres más influyentes del siglo XX: además de asesorar a cinco presidentes norteamericanos, fue el inventor de las relaciones públicas. Barquero, doctor por varias universidades, es además director y profesor de la Fundación Universitaria Eserp, en cuyas aulas se imparten clases de relaciones públicas, marketing y negocios en varias ciudades de España desde hace 25 años (si bien su matriz académica fue fundada hace ahora 125 años). Barquero reúne ahora algunos de los conocimientos que imparte en su libro Relaciones públicas políticas, marketing y lobbying (Furtwangen).
¿Qué es lo que jamás debe hacer un político?
Incumplir una promesa electoral. Ay, que me parto... Deberían cumplir: ¡el elector está cada día menos dispuesto a dejarse timar! En sus cien primeros días de gobierno, todo político debe hacer gestos en el sentido de sus promesas.
¿Lo ha hecho bien Artur Mas?
Sí, suprimió las restricciones de velocidad en carretera y el impuesto de sucesiones.
¿Y no le pasarán factura los recortes?
La ciudadanía entiende que cumple lo prometido, que hoy tocan políticas de austeridad para conservar lo que tenemos.
¿Y qué consejo daría a Zapatero?
Zapatero ya sabe en qué se convertirá cuando deje de ser presidente del Gobierno.
¿Ah, sí? ¿En qué?
En lo que se convierten todos los ex presidentes: ¡en un lobby!
¿Qué es un lobby?
Alguien que informa a los legisladores de qué reacciones adversas puede levantar una cierta ley en algún sector de la sociedad.
¿Un grupo de presión?
Legítima presión: es información contrastada de unos intereses. En Washington hay 17.000 agentes de lobby censados. En Europa hay 15.000, 4.000 en Bruselas. En España, unas 500 personas son lobby profesional, actividad que aquí aún no está regulada.
¿Tráfico de influencias?
No, no es lo mismo: el tráfico de influencias es soborno, chantaje, corrupción, delito. El lobby, en cambio, sólo informa al político de los perjuicios que a un colectivo le puede causar una cierta ley, para que lo sepa...
¿Y Zapatero se convertirá en lobby?
¿Quién negará audiencia a Zapatero, recién salido de la presidencia del Gobierno de España? Su poder de influencia será enorme.
¿Lo es todavía el de Felipe González?
En tres años, su empresa Ialcom ha facturado un millón de euros (en informes solamente). Y asesora a Carlos Slim, el magnate más rico del mundo, con sus 53.500 millones de dólares, más fortuna que Bill Gates. Y, además, Felipe González asesora a Gas Natural.
¿Y José María Aznar?
Asesora a Neocon News Corporation, un poderoso grupo mediático. Y trabaja en la Universidad de Georgetown. Y para la petrolera Exxon Mobile...
¿Y por qué echó un capote a Gadafi?
Para estar posicionado como mediador.
¿Qué otros lobbies hay en España?
Quienes puedan construir imágenes públicas: los grupos mediáticos Godó, Prisa, Unidad Editorial, Zeta, Vocento y Joly.
¿Alguno más?
Sí, el llamado “lobby de las 17 empresas”, liderado por Fernando Casado, y que son estas: Telefónica, El Corte Inglés, Mango, Barceló, Santander, Repsol, Acciona, La Caixa, BBVA, Inditex, Planeta, Mapfre, ACS, Ferrovial, Havas, Mercadona e Iberdrola.
¡Poderío!
Emplean a 1.700.000 personas y producen el 35,2% del PIB español. ¡Si quieres legislar eficazmente, escucharás a este lobby!
Dé un ejemplo de legislación ineficaz.
La ecotasa, o las iniciativas durante la crisis de las vacas locas: ¡no escuchar al sector puede cargarse a ese sector para siempre!
¿A qué otros colectivos escucharía?
El patronal, el sindical, el internauta, el gay, el Opus Dei y el judío.
¿Por qué en Estados Unidos son tan activos y visibles los lobbies?
Por transparencia y pulso de intereses. También allí se forjó la práctica de las relaciones públicas, de la mano de Edward Bernays.
¿Quién es Edward Bernays?
Él consiguió que llevemos reloj de pulsera, que las mujeres fumen, que en los hoteles se desayune huevos con bacon...
Explíqueme esos logros, lo de los huevos con bacon.
En los años cincuenta, la compañía American Bacon Nut tenía muchas partidas de bacon congeladas, y fichó a Barneys para fomentar las ventas. Barneys encargó análisis nutricionales del bacon a los cien mejores médicos de Norteamérica...
¿Y qué descubrió?
Que era muy energético. Y lanzó su campaña: combinar bacon con huevos para un desayuno contundente. “¡Tendrás más energía!”, postuló. “Te bastará parar poco rato a mediodía, acabarás antes el trabajo”. ¡Y cambió la rutina dietética de los norteamericanos!
¿Y lo de las mujeres que fuman?
Las feministas convocaban una manifestación en demanda de igualdad. Barneys –fichado por las tabaqueras– les propuso un modo de visualizar esa demanda: ¡fumar! ¡El cigarrillo como antorcha de su libertad! Una mujer fumando estaba mal vista... Y así pasó a equivaler a mujer liberada.
¿Y lo del reloj de pulsera?
Sólo lo llevaban así las mujeres, prendido a la muñeca con una pulsera de fuelle y de colores. Los hombres lo usaban de bolsillo. Pero, para vender más pulseras, Barneys convenció al ejército norteamericano de integrar el reloj de pulsera en el uniforme de sus soldados en la Primera Guerra Mundial.
¿Cómo convenció al ejército?
Demostró que el reloj de bolsillo mataba a muchos soldados: se enganchaban al arrastrarse o el brillo en el vidrio convexo –del sol o de una cerilla para mirar la hora– los convertía en dianas... Y propuso el reloj de pulsera, con vidrio plano y con manillas fosforescentes. Y por eso hoy lo llevamos.
junio 04, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (0)
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
01/06/2011 - Tengo 51 años: sólo envejeces si dejas de aprender. Soy de Bilbao. Creo en Dios y eso me permite no creer en casi ninguna otra cosa. Soy catedrático de Filosofía Política en San Sebastián y colaboro con el CCCB. Es mejor una sociedad inteligente que con líderes inteligentes.

Foto: Àlex Garcia
El fin de las élites
Es difícil creer que la democracia se esté extendiendo por el planeta, árabes incluidos, sólo porque es moralmente superior a otras formas de gobierno. Por eso resulta tan oportuna la cita de Innerarity –pensador sistémico– del teorema que demuestra su mayor eficacia como mecanismo de decisión frente a los gobiernos de élite o del puro y arcaico ordeno y mando. Hoy, en la sociedad del conocimiento, la democracia es simplemente la manera más eficaz de convertir la inteligencia colectiva en decisiones acertadas. En esta era de redes sociales y movilización permanente, más que de tener un gobierno de los mejores, se trata de gobernar mejor entre todos. Y con indignarse no basta.
¿Qué pasa?
La sociedad está dividida entre los que defienden sus valores sin tener en cuenta la realidad y los que gestionan la realidad sin tener valores.
Por ejemplo.
¿Usted es de derechas o de izquierdas?
Dígamelo usted.
En un atasco, los de derechas dicen: “Aquí falta un guardia”; y los de izquierdas: “¡Menudo atasco está causando el guardia!”.
¿Y la realidad de qué partido es?
Es postheroica: ya no requerimos grandes líderes clarividentes que nos dirijan...
Tampoco es que sobren.
Porque no hacen falta. La sociedad ya no tiene un centro de decisiones que requiera un hombre providencial al mando.
Ya no basta con controlar el telediario.
La pretensión de controlar la sociedad está anticuada, porque hoy es incontrolable, pero sí se puede gobernar, que es otra cosa.
Los progres dicen transformarla.
Es otro modo de decir que te quieren imponer sus propias ideas de progreso.
¿Cómo se gobierna hoy?
Quien gobierna hoy no es quien impone sus ideas a una sociedad que controla, sino quien articula lo que esa sociedad quiere.
Un médium más que un líder.
Los gobernantes deben dinamizar un gobierno cooperativo que sepa convertir la inteligencia colectiva en decisiones.
“Inteligencia colectiva”: ¿es una tautología o un oxímoron?
Hoy es una tautología, porque inteligencia ya es lo mismo que colectiva y lo que sólo sabe uno es como si no lo sabe nadie.
El genio en su montaña ya no sirve.
En la sociedad del conocimiento, la inteligencia es una red sin centro. Y en ella no sobrevive el más sabio, sino quien es capaz de aprender más cosas más deprisa...
O por lo menos lo intenta.
... Y la democracia es el modo más eficaz de gobierno de ese sistema.
¿Por qué?
Porque en ella los mediocres acaban componiendo una sociedad colectivamente más inteligente que cualquiera de sus miembros.
Hoy la democracia se impone a las oligarquías incluso en el mundo árabe.
Porque, como demuestran los teoremas sistémicos: cuando personas muy diversas –y con diversos grados de inteligencia– deliberan colectivamente, toman decisiones más acertadas que las acordadas por un grupo de personas más uniformes, aunque tengan mayor grado individual de inteligencia.
Es el fin de las élites.
Por eso la pretensión de un gobierno de los mejores, la aristocracia, es hoy inútil, porque la sociedad del conocimiento es inteligente en red, no en jerarquía, y por eso, si está bien articulada, la democracia proporciona mejores decisiones que las élites.
Si está bien articulada...
Gobernar es precisamente articularla: evitar fenómenos como el atasco de tráfico, donde la agregación de miles de pequeñas decisiones individuales racionales para llegar más rápido, al final provocan el desastre de que todos lleguemos tarde.
Lo mismo pasa en la crisis económica.
Gobernar es ser más inteligentes que las crisis y evitar que la euforia del auge –millones de decisiones individuales racionales de compra– no acabe en la depresión –millones de decisiones racionales de venta– con la que nos arruinamos todos.
¿Cómo?
Evitar el cortoplacismo, que conduce al atasco y las crisis; no confundir el ajetreo con el avance ni el ruido con la comunicación. Gobernar es cooperar en la estrategia, la planificación con visión de futuro y huir de la improvisación y el tacitismo miope.
No es fácil.
Yo también deploro la crítica fácil del tertuliano al uso. Gobernar es mucho más complejo que mandar y controlar. El fracaso de la política hoy es consecuencia del fracaso del conocimiento: los políticos sufren de rigidez cognitiva: no entienden el cambio.
¿Y a quién pedimos responsabilidades?
El gran reto en una sociedad en red es dirimir responsabilidades y atribuirlas. Hay que repensarlas, porque se diluyen igual que la propiedad privada: ¿se ha fijado cómo avanzan los fenómenos de piratería?
En la red parece que no hay culpables.
Es el peligro de esa dictadura de millones de pequeñas decisiones individuales racionales... Que nos llevan al atasco y el colapso.
También demasiados quisieron especular: con pisos y fondos complejísimos.
El sistema financiero es hoy más inteligente que el político y hasta que los gobernantes no lo entiendan a fondo no lo podrán gobernar y por eso hoy va por delante, gobernándonos a todos: es otro fracaso cognitivo.
¿Nos indignamos?
No es suficiente, es necesario que seamos todos más inteligentes. No se trata de tener líderes brillantísimos –¿cuántas organizaciones repletas de genios funcionan fatal?–, sino de ser sociedades más eficaces que resuelvan de forma efectiva y pacífica sus conflictos y tengan reglas equitativas que distribuyan el trabajo y el bienestar.
¿Cómo llegar a ser más inteligentes?
Más que llegar a saber, se trata de no dejar de aprender: así que huya de cualquier organización en la que sea el más listo. Abandone cualquier aula, claustro, redacción, partido político o relación humana en la que no esté aprendiendo.
junio 01, 2011 | Enlace permanente | Comentarios (1)
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