Cinco claves para leer el Quijote
Mafalda!

"Yo me rompo barras de hierro en la cabeza"

LA VANGUARDIA, Barcelona
Miércoles 27 de abril 2005
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'LOTO Y ESPADA '

Si cierra los ojos, su rostro exhala una serenidad de estatua oriental, como un Buda. Si te mira, hipnotiza. Su piel se desliza entre el satén y el nácar, con algún arrebol pasajero en los pómulos... Me parece insólito que en el cuerpecito de esta dama con kimono malva se rompan barras de hierro. Desde luego, es la monja más rara que he conocido en mi vida... Toda ella resulta a la vez firme y femenina. Si le hablo de sexo y pareja, ladea la boca, como apartando esos conceptos por ajenos e innecesarios. Podéis verla a partir de esta noche en el espectáculo ´Loto y espada´, de los místicos monjes shaolin de China (teatro Tívoli, hasta el 15 de mayo). Le pregunto qué animal le gustaría ser: "Serpiente, por la flexibilidad". Pero si algo tiene claro es: "Yo no me cambio por nadie"
 
SHI MIAO JIAO, MONJA KUNG FU DEL MONASTERIO YONGTAI

"Yo me rompo barras de hierro en la cabeza"

Tengo 28 años. Nací en Dengfen, pueblo de la provincia de Henan (China). Soy monja de Yongtai, monasterio femenino de kung fu. Soy célibe, y no me interesa el sexo, ni casarme ni tener hijos: mi vida es el monasterio y el kung fu. ¿Política? No me interesa. Soy budista zen. Me gusta el baloncesto y la natación. Sé canalizar mi energía qi

VÍCTOR-M. AMELA - 26/04/2005

-¿Qué es capaz de hacer usted con su cuerpo?

-Puedo romper una barra de hierro macizo en mi cabe-za.

-¿En serio?

-Sí.

-¿Y no le duele?

-No. Yo soy una monja kung fu.

-Pero... ¿cómo lo consigue?

-Sé canalizar y controlar la energía qi del cuerpo. Esta práctica se llama qi-gong y es la más elevada del kung fu.

-¿Podría yo conseguir romper esa barra?

-No.

-Bueno..., tampoco quería.

-Es muy peligroso: para lograrlo hay que empezar desde muy niño, y hay que atravesar quince años de perfección en el kung fu.

-¿Cuándo empezó usted en esto?

-Yo entré en el monasterio Yongtai con 8 años, por voluntad propia: admirada por las monjas kung fu, yo quise ser una de ellas.

-¿Qué le admiró de esas monjas?

-Su entereza, su templanza, su capacidad de entrega... Cuando me enteré de que cerca de mi pueblo existía un monasterio femenino de kung fu shaolin, es decir, cuando supe que también las mujeres podían dedicarse al kung fu..., ¡ya no deseé otra cosa!

-¿Qué dijeron sus padres?

-No les gustó nada. Tampoco a mi hermano ni a mi hermana, mayores: todos querían que yo fuese una chica como las demás, que me casara y tuviese familia... ¡Pero a mí no me afecta mucho la opinión de los demás!

-Ya veo: usted, más dura que el hierro.

-¡Sí! Entré en el monasterio por una temporada, y cuando mis padres vieron lo alegre y feliz que yo volvía..., se dieron cuenta de que nada podría apartarme de esa vida.

-¿Cómo es la vida de una monja kung fu?

-Al levantarme, una hora de meditación zen. Ocho horas al día de entrenamiento físi-co. Clases teóricas. Y otra hora de meditación antes de dormir.Y siete horas de sueño.

-Y, en su caso, giras con el espectáculo Loto y espada de los monjes shaolin...

-Así es. Ésta es mi vida, y me gusta.

-¿Y no ha soñado nunca con la posibilidad de casarse, formar una familia, tener hijos...?

-¡Nunca! Mi sueño es vivir toda mi vida en el monasterio Yongtai, y ayudar, enseñar..., ¡y llegar un día a ser su superiora!

-¿Está allí permitido el sexo?

-No.

-¿Por qué no?

-Es la tradición en la iniciación kung fu. El monasterio Shaolin es de monjes; el de Yongtai, de monjas. El que no se vea capaz de llevar esta vida, puede abandonar e irse.

-¿Cómo resumiría la filosofía kung fu?

-Consiste en adiestrar el espíritu para controlar cuerpo y mente. Es un entrenamiento físico y psíquico que mejora la salud y prepara para tener una actitud vital tolerante.

-¿Desde cuándo existe el kung fu?

-Desde hace 1.500 años, cuando el monje indio Bodhidarma (para nosotros, Ta Mo) llegó a China, creo el budismo zen y fundó el monasterio Shaolin, cuyos monjes conseguían una fuerza física sobrehumana mediante la concentración mental: el kung fu.

-Y el monasterio femenino ¿cuándo nace?

-Uno de los primeros cuatro discípulos de Ta Mon fue una niña de 13 años, la princesa Minglian. Ella abandonó su destino imperial y, a la sombra de Shaolin, cerca, fundó el primer monasterio zen para mujeres: Yongtai. ¡Es la fortaleza del kung fu femenino!

-Minglian hizo como usted: dejó su casa.

-Sí. Y el nombre de Yongtai se le puso al monasterio por otra princesa, Yongtai, cansada también de las intrigas dentro de la familia imperial: la dejó y entró en el monasterio. Desde allí ayudó a los campesinos, les enseñó a leer y escribir, les enseñó kung fu... Acabó siendo venerada como una santa.

-De todos modos, quizá usted hubiese preferido nacer hombre...

-¡No! Estoy muy orgullosa de ser mujer, y convencida de que nada puede hacer un hombre que no pueda hacer una mujer.

-Barras de hierro incluidas...

-Yo estoy muy contenta con mi vida. Además, yo de niña era muy frágil y enfermiza y, gracias a la vida monástica, me fortalecí.

-¿Y qué dicen hoy sus padres?

-Hoy están de acuerdo con mi decisión. ¡Ha sido lo mejor que he hecho en mi vida!

-¿Qué fue lo más duro de su formación?

-De niños hacíamos estiramientos que llegaban a inflamarnos los ligamentos dolorosamente... Y en el aprendizaje de las volteretas hacia atrás también te haces daño...

-¿Cuál es hoy su especialidad física?

-El uso veloz y preciso de las espadas.

-Glups... ¿Usan más armas?

-Látigos, palos, pelotas... De niños hicimos también ejercicios de precisión: con una mano, clavar un clavo en un cristal, atravesarlo por un punto sin que se rompa todo...

-Parece imposible... ¿Y la meditación?

-Empezamos a practicarla desde los 15 años: consiste en dejar la mente vacía de todo pensamiento, en paz, en calma total.

-¿Le gustan las películas de kung fu?

-Suelen ser demasiado exageradas.

-¿Qué le gustaría ver de Barcelona?

-No sé, veo iguales todas las ciudades europeas, y muy diferentes de las chinas.

-¿Qué le ha sorprendido más de lo visto?

-Las mujeres: llevan muy poca ropa por la calle, ¡y las parejas se besan en público!

-¿Le incomoda?

-Yo camino mirando al frente, procuro no verlo y seguir mi camino: no es asunto mío.

-¿Por qué en China escupen tanto al suelo, incluso estando sentados a la mesa?

-Costumbres.A mí me violenta verles a ustedes sonarse los mocos sentados a la mesa.

 

Comentarios

jesus

hola me gustaria hablar contigo y la verda lo necesito, te comento en mi vida estan poasando varias cosas que estan fuera del alcancer que mi mano paraa combiarlas y esto me esta creando un cambio de personalidad estoy siempre enfadado y con lo nervios por las nuebes y e pensado en esta disciplina para intentar canalizar mi vida hace tiempo practicaba karate y por fuertes dolores de espalda tuve que dejarlo llegue a cinturon marron
le pido ayuda para encomtrar un equilibrio en mi vida y poder gozar de mi familia sin mas un saludo de jesus

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